cuando mi abuelo me contaba historias, cuando me hablaba mucho tiempo sin parar, yo lo miraba a los ojos, sus ojos chiquititos.
lo miraba, como promesa para no olvidar cuando él ya no estuviera.
lo miraba, como para guardarlo para cuando él ya no estuviera.
y ahora que ya no está; que voy a su casa, la recorro y no lo encuentro,
lo busco adentro
y veo, entre mi angustia, sus ojos chiquititos.
lo miraba, como promesa para no olvidar cuando él ya no estuviera.
lo miraba, como para guardarlo para cuando él ya no estuviera.
y ahora que ya no está; que voy a su casa, la recorro y no lo encuentro,
lo busco adentro
y veo, entre mi angustia, sus ojos chiquititos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada